Capilla Virtual

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  • Para prepararte a este momento de oración, es necesario que ajustes tus bocinas a un volumen muy bajo, no es necesario que te concentres en la música, si lo deseas, al final puedes escucharla con atención.
  • Trata de relajarte, respira profundamente, inhala y exhala 5 veces.
  • Recuerda que la oración no es únicamente leer por leer. Es un momento de comunicación íantima y personal con Dios.


Introducción

Estoy ante ti, Señor, para reconocer tu amor que nos sostiene en el don de la vida y para reconocer tu bondad que nos colma de beneficios.

Este día es un paso más hacia tu eternidad, a la que nos llamaste desde el día en que nos diste la existencia. Si lo aprovechamos, hemos guardado un tesoro. Si lo desperdiciamos tenemos que redoblar nuestro amor en tu servicio.

Que durante estos minutos de oración pueda olvidarme de los intereses humanos, para estar atento a tu amor y a tu palabra.

Guía mi corazón por el camino de tu voluntad.

Padre nuestro...

Alabanza

Del Salmo 21

Dichosos aquellos cuya conducta es intachable,
los que caminan en la ley del Señor;
dichosos los que guardan sus decretos,
los que lo buscan de todo corazón;
los que no cometen ningún crimen,
los que siguen sus caminos.

Tú has promulgado tus preceptos
para que sean estrictamente cumplidos;
ojalá sea firme mi conducta
en guardar tus decretos;
entonces no tendré vergüenza alguna
en mirar a todos tus mandamientos.

Te daré gracias con un corazón recto,
instruido por tus sentencias justas.
Yo voy a guardar tus mandamientos,
no me abandones tú del todo.

 

Meditación Bíblica

Del Evangelio según San Mateo

Cuando los fariseos oyeron que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron, y uno de ellos, doctor en la ley, le preguntó para tentarlo: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?». Él le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el principal y primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se resumen toda la ley y los profetas».

 

* En este momento dedica unos minutos de silencio a meditar sobre el mensaje que te quiere dar Dios a través de la lectura anterior.

 

Examen de conciencia

  1. ¿Tengo verdadero amor al prójimo? ¿O abuso de mis hermanos, utilizándolos para mis fines o haciéndoles lo que yo no quiero que los demás me hagan a mí? ¿Fui para ellos motivo de escándalo grave con mis palabras o mis actos?
  2. ¿Es firme mi fe en Dios, que nos ha hablado por su Hijo? ¿Ha sido firme mi adhesión a la doctrina de la Iglesia ? ¿Me he preocupado de la formación cristiana, escuchando la palabra de Dios, participando en la instrucción religiosa y en la educación de la fe, y evitando lo nocivo a la fe? ¿profesé siempre con valentía la fe en Dios y en la Iglesia? ¿Me mostré de buen grado como cristiano en la vida privada y en la pública?
  3. ¿He orado a Dios en la mañana y en la noche? ¿En qué consiste mi oración: en una verdadera conversación de mi mente y de mi corazón con Dios, o es sólo un rito externo? ¿Le ofrecí a Dios mis trabajos, alegrías y dolores? ¿Acudo a él en las tentaciones?
  4. ¿Respeto amorosamente el nombre de Dios o lo he ofendido con blasfemias, con juramentos falsos o utilizando su nombre en cosas intrascendentes? ¿He tenido poco respeto a la Virgen María ya los santos?
  5. ¿Santifico el domingo y las fiestas de la Iglesia, participando en la reunión litúrgica, especialmente en la Eucaristía, de modo vital, con reverencia y atención? ¿Cumplí los mandamientos de la confesión anual y de la comunión pascual?
  6. ¿Tengo quizá "otros dioses": cosas de las que soy más solícito o en las que confío más que en Dios, como el dinero, las supersticiones, el espiritismo o alguna otra clase de artes mágicas?

 

* Dedica otro momento de silencio, si es necesario, pide perdón a Dios por tus faltas.

 

Conclusión

El Señor no abandona al que lo busca.

Señor, que todos tus hijos nunca olvidemos que para lograr la felicidad eterna es necesario pasar, como Cristo a través de la prueba.

El Señor no abandona al que lo busca.

Señor, Que todos los enfermos encuentren fortaleza en la esperanza de que Jesús transformará nuestro pobre cuerpo y lo hará semejante al suyo glorioso.

El Señor no abandona al que lo busca.

Señor, cuando el miedo nos aprisione con sus lazos y la tiniebla con su oscuridad, haz que tu palabra sea nuestra paz, nuestra luz.

El Señor no abandona al que lo busca.

 

Padre nuestro...

 

El Señor me bendiga, me guarde de todo mal y me lleve a la vida eterna. AMÉN

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